viernes, 29 de abril de 2016

HOMINIZACIÓN

Introducción: Los Primates
Es probable que los ancestros más inmediatos de los primates contemporáneos hayan sido un grupo de insectívoros relativamente desconocidos (en términos humanos). Los primates (de primera categoría), fueron llamados así por el hombre quien considera, que como mamíferos su propio orden es el de mayor importancia.
Según parece, los primates evolucionaron como organismos netamente arborícolas, por lo menos en el principio. Sus dedos están relativamente poco especializados y son excelentes para afianzar enredaderas o las ramas de los árboles. En el transcurso de la evolución de los primates ocurrieron cambios; por ejemplo: modificaciones de la pelvis para adoptar la postura bípeda, etc.
Linaje de los Primates
Los primates aparecieron en el mundo hace más de 65 millones de años. El orden de los primates consta de dos subórdenes: prosimios y antropoides. Al principio de la evolución de los primates dominaron los prosimios.
Los prosimios modernos mejor estudiados son los lémures, los torseros y los loris. Las características de los prosimios están ubicadas en el punto medio entre los insectívoros y la de los monos.
Una vez apartada la línea de los prosimios, el tronco genético restante (antropoideo) queda integrado por tres linajes: monos, simios y homínidos. El origen de los monos se remonta a más de 50 millones de años. Lo primero que ocurrió fue que los monos del nuevo mundo se apartaron de la línea ancestral de los primates. Los monos del viejo mundo surgieron posteriormente como un linaje aparte. Los monos del nuevo mundo son originarios de Sudamérica, todos son arborícolas. Sus fosas nasales son anchas y se proyectan hacia los lados, de modo que la nariz tiene aspecto plano. Los monos del viejo mundo tienen sus fosas nasales muy juntas. Sus rabos son cortos y no lo usaban para columpiarse de las ramas. Sus pulgares son oponibles y solo tiene dos premolares en vez de los tres que se observan en otros grupos.
Después de haber separado a los monos, el único linaje restante es la línea de los hominoideos. Esa línea de los hominoideos se agrupó en una subfamilia dominada hominoidea. Esta enorme categoría abarcó a los simios menores, a los grandes simios (pongidae) y a los seres humanos (hominidae). El gibón es un ejemplo de simio menor. Los grandes simios son el orangután, el chimpancé y el gorila. Existen dos especies de chimpancé, pero el orangután y el gorila son las únicas especies de sus respectivos géneros. Los seres humanos modernos también son una sola especie del género (Homo Sapiens).
Los fósiles de simios primitivos más antiguos que se conocen datan de hace unos 35 millones de años. Esos simios fueron denominados “Aepyptopithecus”, que significa el simio de los árboles. Puesto que el linaje así establecido que ni más ni menos que la línea de los homínidos, se considera que estos simios primitivos fueron el ancestro común de los simios modernos y los seres humanos. Las teorías sugieren que la divergencia entre los simios y los seres humanos ocurrió hace 6 millones de años.

Primeros Homínidos

Primero en África y luego en Europa y Asia se descubrieron un gran número fósiles de aspecto simiesco. Estos primates prosperaron durante varios millones de años y se cree que ellos o sus descendientes se convirtieron en los simios y los seres humanos modernos. La divergencia de este grupo, llamado”driopitécidos” (simios arborícolas), dio por resultado la formación de varios géneros, uno de ellos, Ramapithecus. Puesto que tienen algunas características hominoides, muchos antropólogos opinan que esos homínidos fueron un ancestro específico del ser humano. Sin embargo, otros rechazan esa hipótesis y opinan que la divergencia final entre los seres humanos y los simios ocurrió hace 5 millones de años, de modo que Ramapithecus muy bien pudo ser un ancestro común de los simios y el ser humano.
El arco dental de Ramapithecus es más pequeño que el de los simios, esto sugiere la forma del arco dental humano. Los patrones de desgaste de las piezas dentales de los individuos de Ramapithecus sugieren que además de los dientes, también usaban las manos para desmenuzar los alimentos.
Existen escasas pruebas fósiles de la presencia de simios de los últimos 8 millones de años, pero hay dos líneas de demostración que tienen sólidos argumentos para señalar que los homínidos se separaron al comienzo de este período. Lo primero, como ya dijimos, está constituido por los restos fósiles de los primeros homínidos (driopitécidos- ramapithecus), recuperados en el este de África desde mediados de la década de los 70'. La segunda línea constituída por pruebas bioquímicas que demuestran una relación genética muy estrecha entre los seres humanos y los simios africanos. La relación surge de a partir de la forma de los cromosomas, de las secuencias de ADN y de la semejanza de las proteínas. Es evidente que nuestros antepasados, junto a los del gorila y el chimpancé, tuvieron una línea evolutiva común durante varios millones de años, después de separarse de los ancestros del orangután.
Los primeros homínidos han sido hallados en Tanzania y en Etiopía. Los de Etiopía tienen algo más de 3 millones de años, e incluyen la famosa “Lucy”, cuyo esqueleto se conserva en más del 40%. Los restos nos dan una imagen de unos homínidos pequeños, delgados pero muy fuertes, cuya pelvis y miembros inferiores ya se habían adaptado para caminar en posición erecta. A pesar de que el cuerpo ya había asumido una forma casi humana, sus cerebros no eran mayores que los de los simios, y los dientes aún conservan señales del ancestro simiesco. Los restos encontrados en Tanzania tienen 3.5 y 3.8 millones de años.

HOMINIZACION

La paleantropología es la rama del conocimiento que estudia los orígenes y la evolución de los homínidos, que en el pasado han estado representados por diversas especies. Esto incluye el estudio de los primeros simios, si bien gran parte del interés se centra en el período desde el cual nuestros antepasados se distanciaron de los simios. Se cree actualmente que esta separación ocurrió hace entre 6 y 8 millones de años.